Los aros mallorquines son un claro reflejo de las costumbres y cultura de Mallorca, su fabricación en nuestro taller es completamente artesanal, utilizando oro amarillo de 18 kilates.
su elaboración siempre es a mano y uno a uno, cuidando todos los detalles para ofrecer una joya clásica pero que nunca pasa de moda.

El aro mallorquín consiste en un hilo de oro macizo soldado en los dos extremos, dando como resultado una pulsera rígida, discreta y al mismo tiempo elegante y resistente para poder llevar tanto a diario como en las ocasiones más especiales.

Se hacen dos modelos de aro mallorquín: uno liso y otro rizado, que uniéndolos en la muñeca crean una perfecta armonía, dando
como resultado una verdadera joya para toda la vida que muchas veces pasa de generación en generación.

Es costumbre colocar los aros a las niñas cuando tienen unos meses de vida. A medida que la mano crece y no permite que el aro pueda salir, en Joyeria Garau los cortamos y los agrandamos para que puedan seguir luciéndolos hasta la edad adulta.

Ya dependiendo del gusto de cada uno, se van colocando en la muñeca: uno, dos, tres, y hasta siete aros combinando lisos y rizados. A los siete aros en conjunto, cuatro lisos y tres rizados, se le llama: “semanario” y es el máximo número de aros que se suelen llevar juntos.

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